sábado, 28 de julio de 2018

LA PIEL


La piel, que es el órgano más grande del cuerpo humano, cubre una superficie casi equivalente a 2 metros cuadrados y puede llegar a pesar hasta 10 kgs. Tu piel refleja cómo te sientes y constituye un importante indicador de tu estado de salud. Es primordial cuidarla y tratarla como parte integral de tu cuerpo.

Algunas de sus características son:
Contribuye a regular tu temperatura corporal por medio de la contracción o dilatación de los vasos sanguíneos.

Es más delgada y sensible en tu cara, en especial en la zona de tus párpados y labios, y más gruesa y resistente en la palma de las manos y plantas de los pies.

Sus receptores responden al tacto, temperatura y dolor. Estos reportan su estado al cerebro continuamente.

Se renueva constantemente cambiando sus células muertas. Este proceso de regeneración se realiza naturalmente aunque puede acelerarse por medio de cuidados apropiados.

Envejece a medida que nos hacemos mayores, perdiendo su humedad y disminuyendo sus niveles de colágeno y elastina, lo que hace más lento su proceso de renovación.

Su principal componente en la superficie es la queratina, una proteína que le proporciona las propiedades de impermeabilidad y resistencia.

Elimina residuos y feromonas a través de la sudoración.



La piel está compuesta por dos capas principales, la epidermis y la dermis, que reposan sobre una capa grasa denominada hipodermis (tejido subcutáneo). Tanto la epidermis como la dermis se componen a su vez de dos capaz. La zona que ancla la epidermis a la dermis se denomina unión dermoepidérmica.

LA EPIDERMIS:
Es la capa más delgada de la piel y consta de tres tipos de células:
  • Células escamosas: la capa más externa se pela continuamente.
  • Células basales: se encuentran debajo de las células escamosas.
  • Melanocitos: se encuentran en todas las capas de la epidermis y forman la melanina, que le da color a la piel.

LA DERMIS:
Es la capa intermedia de la piel y contiene: vasos sanguíneos y linfáticos, folículos capilares, glándulas sudoríparas, estructuras de colágeno, fibroblastos y nervios.
La dermis se mantiene unidad mediante una proteína llamada colágeno, que está formada por fibroblastos. Esta capa le da a la piel flexibilidad y fuerza. Además contiene receptores de color y tacto.


LA HIPODERMIS:
La capa de grasa subcutánea, hipodermis, es la más profunda de la piel y consta de una red de colágeno y células de grasa. Ayuda a conservar el calor del cuerpo y lo protege de lesiones al actuar con absorbedor de golpes.


REGENERACIÓN DE LAS CÉLULAS:


Este proceso se realiza en la dermis y epidermis gracias a los nutrientes que le proporciona la hipodermis en periodos de 28 días.
La dermis produce constantemente células, las cuales se mueven hacia arriba a las células que se encuentran encima de ellas y en la capa siguiente o epidermis. Desde allí siguen subiendo hasta llegar a la superficie. Este proceso se realiza durante ciclos de 14 días.

En este ciclo las células pierden agua y sufren cambios químicos. Cuando llegan a la superficie mueren y se aplanan conformando la textura que podemos tocar y ver. Las células permanecen en la superficie durante un segundo ciclo de 14 días, completando el periodo de 28 días. Luego son descartadas a medida que llegan nuevas células.




DETERIORO DE LA PIEL:
Deterioro prematuro: dentro del deterioro de la piel está lo que se llama el envejecimiento cutáneo prematuro, debido a factores internos y externos:
  • Factores externos: el Sol es uno de los factores ambientales que más afecta a la piel. Tampoco de debe prescindir totalmente de él, ya que ayuda a la piel a regular la secreción sebácea y a sintetizar la vitamina D, entre otras cosas. Los jabones usados en exceso y otros factores participan en la desprotección de la epidermis.
  • Factores internos: esto es debido principalmente a problemas de alimentación, al no llevar una dieta equilibrada en vitaminas nuestra piel se debilita. También se puede producir por la introducción en el organismo de toxinas muy reactivas como las que ingieren los fumadores, drogadictos, alcohólicos, etc.
Deterioro biológico: este se produce por causas naturales, que se presentan en forma de arrugas, las cuales son causadas por alteraciones físico-químicas que conllevan al envejecimiento de la piel. A medida que pasa el tiempo se pierden, gradualmente, tres elementos importantes para la piel:
  • Colágeno (la fibra proteínica que da firmeza a la piel), lo que provoca que se vuelva más delgada y débil.
  • Elastina, responsable de la elasticidad.
  • Glicosoaminoglicanos, retentivos de la humedad.
Por lo demás, el sol, el humo del tabaco y de la contaminación, pueden acelerar también el proceso.

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